Prueba: SEAT Mii Style 1.0 75 CV (Parte 1/2)
Publicado el 14. dic, 2011 por J. Peña bajo Pruebas
Una de las novedades que más ruido está haciendo este año es el SEAT Mii, junto con sus primos, el Volkswagen Up! y el Skoda Citigo. No es extraño, pues el sustituito para los Lupo y Arosa llevaba una buena temporada haciéndose de rogar. La unidad que probamos era la versión Style —el acabado más alto— y montaba el motor de 75 CV. Además, incluía el paquete Sport, que añade detalles como una diferente terminación en el salpicadero o una suspensión más dura.
Desde este nuestro blog os traemos las sensaciones que nos ha transmitido este pequeñajo, del que todavía circula bastante poca información.
Impresiones generales
Cuando damos una vuelta alrededor del Mii, quedan claros sus genes VAG. Aunque haya muchas diferencias con el Up!, no puede esconder el desarrollo común que han tenido los dos electrodomésticos coches. Afortunadamente, esto tiene una ventaja: todo en el Mii da una gran sensación de calidad, siempre teniendo en cuenta el segmento en el que nos encontramos. Eso sí: este parecido no ayuda demasiado al cometido de SEAT de diferenciar la marca de su matriz germana, todo sea dicho.
Esta calidad es la principal responsable de que nos hayamos llevado un buen sabor de boca tras esta prueba. Puntos como una rueda de repuesto de dimensiones normales (y no una de galleta, ni un miserable kit antipinchazos tan de moda hoy en día) dan una pista de la atención al detalle que se ha puesto en este coche (aunque hay que matizar algunas cosas al respecto).
Pero no todo iban a ser halagos: como una sombra que planea sobre el Mii, oscureciendo el conjunto, está su precio. El coste oficial de una unidad como la probada es de 12.065 euros, una cifra que lo sitúa sin duda entre los más caros de su categoría. Un precio difícil de justificar “desde lejos”, pues aunque es simpático, su apariencia no enamora. Los más baratos del segmento no se acercan en calidad de interiores, mientras que en el nivel superior, rivales como el Ford Ka o el Fiat 500 pueden hacer daño al benjamín de la marca patria.
En su defensa hay que comentar que llevaba una larga lista de equipamiento, gracias en parte a los paquetes Sport y Confort. Este último incluye el ordenador de viaje, el sensor de parking trasero (imprescindible en un coche de tan mastodónticas dimensiones…) y el control de crucero. Aquí tenéis la lista de equipamiento, por si os pica la curiosidad:
- ABS
- Airbags frontales y laterales delanteros
- Control de crucero
- Sistema de control de estabilidad (ESC) y control de tracción
- Asistente de frenada en ciudad (Frenado automático en caso de colisión inminente hasta a 30 km/h)
- Anclajes Isofix y Top Tether en las 2 plazas traseras
- Luces diurnas
- Ordenador de viaje
- Retrovisores eléctricos y calefactados
- Sensor de parking trasero
- Suspensión deportiva
- Testigo acústico de cinturón desabrochado (luminoso en las plazas traseras)
- Asiento conductor regulable en altura + asientos delanteros con sistema Easy Entry
- Aire acondicionado
- Cristales traseros oscurecidos
- Toma de 12 voltios
- Parachoques, manecillas y espejos en color de carrocería
- Radio CD MP3 + 6 altavoces + entrada auxiliar
- Tapicería de tela “Sport”
- Volante y pomo del cambio en piel
- Llantas de aleación de 15 pulgadas “Ania”
- Rueda de respuesto convencional
Además, como has podido ver en la lista, equipaba el Asistente de frenada en ciudad. Este sistema funciona mediante un cañón láser que permite al Mii detectar la distancia con otros vehículos y frenar automáticamente en caso de que sea necesario. Tiene algunas limitaciones: sólo detecta automóviles, ya que necesita una superficie capaz de reflejar el haz de láser, y además funciona únicamente por debajo de 30 km/h. Sin embargo, no es caro (225 euros) y nos puede librar de esas típicas colisiones por despistes a baja velocidad de las que no se escapan ni los conductores más experimentados.
Exterior
Según lo que hemos comentado antes, parece claro que el Mii apunta a los urbanos chic, con un alto nivel de calidad general. Sin embargo, el exterior es algo más soso de lo que nos gustaría. Quizás con esto se intente atraer a compradores más pragmáticos que buscan un buen coche que se adapte a sus necesidades de coche urbano sin buscar una estética peculiar. También es verdad que no es un diseño difícil de mirar, gracias también a que sus líneas no son muy arriesgadas.
El SEAT Mii incorpora unos grupos ópticos frontales más angulosos que en anteriores modelos, dándonos muchas pistas de por dónde van a ir los tiros en el futuro del lenguaje de diseño de Seat. Además, son muy similares a los del inminente reestilizado del Seat Ibiza que se cazó practicando exhibicionismo en Los Ángeles hace unos días, aunque son menos afilados y agresivos que en su hermano mayor. En la trasera, los pilotos son prácticamente calcados a los de sus primos europeos, aunque con pequeños detalles que los diferencian.
La línea del Mii es, como nos gusta decir en este blog, algo afurgonetada. Ésta es una palabra muy gráfica para definirlo, ya que aglutina a su morro corto e inclinado —casi continuo con el parabrisas— y su trasera tan vertical. Como es obvio, esto no es fortuito, ya que gracias a ello consigue una amplitud interior excelente, algo que comentaremos en más profundidad en la segunda parte de nuestra prueba.
Además, se consigue el efecto visual de que es un coche muy compacto: tras enseñar a unas cuantas personas la imagen del Mii junto a la del Fiat 500, la gran mayoría coincide en que el Mii es más pequeño. Sin embargo, los ojos nos engañan, pues es dos centímetros más largo. Aunque esta medida suene irrisoria, la realidad es que gracias al mayor aprovechamiento del espacio que hacen las cuadriculadas líneas del español, la diferencia no es moco de pavo.
A parte de la suspensión, el paquete Sport que mencionamos se centra mucho más en el interior que en el exterior, donde añade unas llantas de 15 pulgadas que no son particularmente agresivas, pero que sientan bastante bien al Mii; unos cristales traseros oscurecidos, y los faros antiniebla delanteros.
En la segunda parte nos centraremos más a fondo en la habitabilidad y calidad interior, además del aspecto dinámico, en el que haremos un análisis de su comportamiento, con tiempos de vuelta y todo. (Por supuesto, esto último es broma, pero es que me han pedido explícitamente que no sea como esos que analizan utilitarios como si fuesen superdeportivos). Lo siento chicos, no hay visita a Nürburgring para el Mii. Si nos insistís mucho, quizás cuando llegue un pequeño Cupra…
Agradecimientos | Concesionario Asturias Motor, Benjamín Bermejo y Antonio Rivas.














































