Coches de segunda mano: Citroën Xantia
Publicado el 28. nov, 2011 por Guillermo CP bajo Especiales, Segunda mano
En el anterior artículo de esta sección nos centramos en el Audi TT, un vehículo muy vistoso, pero poco práctico debido a su carrocería coupé. En esta ocasión vamos a fijar nuestro objetivo en un coche más versátil y práctico y del que siempre he tenido ganas de hablar: es el Citroën Xantia.
El Citroën Xantia llegó al mercado en 1993 para sustituir al BX que llevaba ya algo más de 10 años en el mercado, y aunque sus suspensión hidroneumática (HN) seguía siendo la referencia, empezaba a presentar síntomas de agotamiento comercial. Como no podía ser de otra manera, el Xantia también incorporaría una suspensión hidroneumática.
Debido a las excelentes cotas del chasis, unos voladizos cortos junto con unos ejes de anchura adecuada y a un eje trasero autodireccional el Xantia fue rápidamente encumbrado como la referencia en comportamiento. Pero no nos equivoquemos, la principal responsable es su fantástica suspensión, que permite un grandísimo comportamiento sin sacrificar la comodidad.
Estuvo disponible con 3 tipos de suspensión diferente. La mayoría incluían un circuito HN parecido al del BX. Los modelos más altos de gama incorporaban la más sofisticada Hidractiva 2 (8 esferas) y ya en 1994 llegarían las versiones Activa, con un sistema que impide el balanceo en las curvas y que mejora aún más el comportamiento del Xantia, permitiendo un paso por curva altísimo y superior al de auténticos deportivos de la época (10 esferas).
Los problemas de fiabilidad no tardaron en aparecer. Fallos en la bomba de alta presión del circuito hidráulico provocaban que una vez aparcado el vehículo se cayera, fallos en la centralita del ABS, gripaje de rodamientos en la suspensión trasera…y el más conocido: las copelas. Cuando las esferas están desgastadas, la suspensión se endurece en demasía y las copelas llegaban a partirse, con el resultado de que el amortiguador salía disparado hacia arriba destrozando el capó del vehículo. Estos fallos se juntaron con el francamente lamentable resultado de las pruebas de choque.
Por suerte, en 1998 aparece la fase II, con ligeros cambios estéticos. Se refuerza el chasis y se mejora la dotación de seguridad, que ahora puede incluir hasta 4 airbags. Los problemas de fiabilidad se resuelven y las copelas son sustituidas por unas más resistentes. En el interior desaparece la barra del salpicadero y se sustituye por una buena guantera. Los motores 1.9 y 2.1 TD se sustituyen por los nuevos HDI.
Si ya lo tienes decidido, el costo de este vehículo en el mercado de segunda mano es bastante pequeño. Hay mucha variedad y la mayor parte de la oferta se encuentra por debajo de los 3.000 euros. No es sencillo encontrar un modelo de gasolina, pero a cambio, estos suelen estar más depreciados.
Conclusiones:
Si estás interesado en un Xantia, lo más recomendable es buscar un fase II debido a su mayor fiabilidad y seguridad pasiva. En cuanto a las mecánicas, en diésel la elección debe ser un 2.0 HDI —90 ó 110 CV— y en gasolina lo más sensato es el 1.8i de 16 válvulas y 112 CV. Aún así conviene no olvidar que esta excepcional suspensión necesita de un mantenimiento especial y algo más costoso que una habitual.
Otras alternativas: Peugeot 406, Opel Astra, Seat Toledo, Alfa Romeo 156.











