Prueba: Peugeot 308 CC THP 200 CV (2/2)
Publicado el 07. ago, 2011 por M. Herraiz bajo Pruebas
Tras analizar su exterior e interior en la primera parte de la prueba de este Peugeot 308 CC llega el turno de disfrutar de su conducción en esta segunda parte, donde analizaremos sus cualidades dinámicas, como siempre en autovía, ciudad y carreteras secundarias, para poder buscar a fondo todo su potencial.
Como ya habíamos visto en la primera parte el motor que da vida a este francés descapotable es el THP de 200 CV. Era un motor que antes de comenzar esta prueba pensaba que iba a conocer, hace apenas un mes probaba el THP que equipa el DS3, pero que al comenzar a conducirlo en este Peugeot me sorprendió por tener un comportamiento con una filosofía distinta al de aquel Citroën de 150 CV.
Más que por parte de su motor, la diferencia la marca su cambio, en este caso más orientada a una conducción menos radical. Obviamente tenemos 200cv bajo el capó y si le pedimos rendimiento no va a dudar en bramar y entregarnos potencia, pero sin duda abandona el comportamiento GTI del DS3. También es lógico, nos encontramos ante un vehículo más pesado, de mayores dimensiones y buscando a un cliente diferente. Vamos a ver como se desenvuelve este Peugeot.
Ciudad: ¡empujando por debajo de las 1800 rpm!
Descapotar antes de salir del garaje nos da la ventaja de poder disfrutar del recorrido que hacemos a diario con una perspectiva totalmente diferente. Pasar por calles como la Gran vía madrileña, alzar la vista y encontrarse con una visión totalmente nueva para los que conducimos coches ‘’con techo’’ es una sensación envidiable… envidiable por el resto de conductores y viandantes… que te echarán una mirada en cada semáforo. No cabe duda: conducir descapotado ayuda a hacer más entretenidos los habituales atascos del centro.
El cambio de este Peugeot, a pesar de cierto toque deportivo por su rapidez y precisión, no adolece en ningún momento de brusco para el día a día, al contrario, es un cambio bastante comodo al igual que el equipo de pedales. La dirección en este terreno es cómoda y como veremos en otros puntos de la prueba se mantiene como una dirección buena a pesar de tener ese tacto electrónico de los coches actuales. No adolece de ser demasiado ligera y responde de manera directa. Se le ha encontrado un buen equilibrio en cuanto a peso, sensaciones y comodidad para el día a día.
A pesar de los 200 CV que llevamos bajo el capó el Peugeot se muestra como un coche muy equilibrado, tranquilo, en ningún momento radical. Comenzar a subir marchas y poder cambiar antes de llegar a las 2000 rpm y que el motor mantenga el empuje es una delicia, más si estamos buscando una conducción más ‘’Eco’’ reduciendo notablemente los consumos.
La rumorosidad del motor es prácticamente nula en parado y si llevamos una conducción demasiado tranquila, sólo apreciaremos el sonido del cambio. Con una conducción normal (no hablo ya de deportiva) el sonido que emite su escape, oculto tras el difusor trasero, se muestra bronco, no llega tanto al habitáculo como en el caso del DS3 (y además hace menor efecto por la mayor dimensión y la apertura del habitáculo) pero te incita a apretar un poco más el acelerador, apurar las marchas… a sacarle fuera de las calles y llevarlo a una sinuosa carretera a pasear descapotado.
En ciudad tendremos un descapotable capaz de hacernos circular dentro de los límites de velocidad urbanos con una gran suavidad en el cambio y motor. Las suspensiones se encuentran dentro de un tarado medio-duro con una clara intención de confort pero sin olvidarnos de que es un coche que nos puede dar muchas satisfacciones en tramos de curvas. Por ello las suspensiones no se muestran blandas, pero filtran a la perfección las irregularidades (baches, bandas sonoras… ) sin hacerlo balancear en exceso en curvas o rotondas. El consumo se ve favorecido por la capacidad de empujar desde bajas revoluciones de su motor. En ciudad podremos circular a 1800 rpm y 50 – 60 km/h en sexta, lo que puede llevarnos a consumos en torno a 9 y 11 l/100km que no dudarán en dispararse si dejamos la conducción eficiente a un lado y hundimos más el acelerador.
El conjunto del motor, cambio, equipo de pedales, dirección y suspensión se aúnan para ofrecer una conducción suave, sin ninguna brusquedad, como si fuéramos ‘’flotando’’ sobre el asfalto… con un bramido bronco que se cuela de vez en cuando en el habitáculo descapotado en algún cambio de marcha resonando entre calles estrechas.
Autovía: viajes en primera con consumos moderados
Tuve la oportunidad excelente de testar bien este Peugeot en este terreno: un viaje con un total de unos 1000 kilómetros en este terreno, rectas interminables, buen asfalto y la velocidad fijada ya en el control de crucero a 120 km/h.
El confort que trasladaba este Peugeot en ciudad se mantiene totalmente presente en autovía… los asientos de nuevo los principales protagonistas de este confort acompañados por el climatizador y el buen equipo de sonido firmado por JBL. Circulando descapotados a 120 Km/h con los cristales subidos las turbulencias del aire llegan al interior, pero no se muestran molestas en ningún momento. A partir de 135 Km/h comenzará a ser en cierto modo desagradable, en un recorrido corto no tendremos problemas, pero si hacemos un viaje de varios cientos de kilómetros nuestra cabeza y nuestro acompañante pedirán que paremos en la gasolinera más próxima para cerrar la capota.
El motor se vuelve a mostrar silencioso en este terreno. Si vamos descapotados prácticamente no le oiremos en este terreno silenciado por los ruidos aerodinámicos. Cerrados, el aislamiento es muy bueno y sólo si apretamos el acelerador más de lo que la DGT nos permite escucharemos el sonido más deportivo que conseguimos en ciudad y carreteras secundarias.
De cara a realizar grandes viajes las únicas limitaciones las encontraremos en su espacio. Como pudimos ver en la primera parte de esta prueba, las plazas traseras son amplias si tenemos en cuenta que se trata de un CC. Dos adultos podrán viajar en las plazas traseras sin demasiada queja, con asientos cómodos y un espacio que si bien no sobra como si nos encontrásemos en una gran berlina, no tiene nada que envidiar a compactos medios. El problema no lo encontraremos en las dos plazas traseras, lo tendremos en el maletero, ya que si dos personas pueden encontrar algún problema en llevar todo el equipaje para un viaje largo dentro del maletero (sin recurrir al asiento de las plazas traseras), cuatro adultos, para un viaje de una semana, tendrán que hacer muy bien las maletas…y ajustarlo todo en el maletero igual de bien. Desde luego cuatro adultos no podrán descapotar durante el viaje ya que necesitarán de todo el espacio del maletero.
En cuanto a su consumo, circulando capotados, con el climatizador de forma esporádica, el control de crucero fijado a una velocidad de 120 km/h y apenas tráfico que nos haga reducir para luego volver a aumentar la velocidad el ordenador de abordo me dio un resultado de 6.9 L/100km con una velocidad media de 93 km/h. Sin dunda un muy buen dato para un motor gasolina de 200 CV.
Carreteras secundarias: genial tacto en su caja de cambios
Pero es hora de salir de autovías y de grandes urbes… es fin de semana, descapotamos y salimos en dirección a nuestra carretera favorita… curvas, escaso tráfico… y un motor gasolina de 200cv para disfrutar de la carretera.
Entrando ya en una carretera solitaria, un primer tramo recto nos permite comprobar ya sensaciones más deportivas dentro de lo que la legalidad nos permite. Pisamos el acelerador y encontramos una buena respuesta, sube rápido de vueltas y enseguida comenzamos a circular rápido, pero de nuevo nos encontramos ante la sensación de no estar ante un coche con pretensiones deportivas. Va rápido sí, pero no tiene un comportamiento brusco ni agresivo.
Eso no quiere decir que no tenga cierto toque deportivo, ya que como hemos visto en algunas de las otras zonas por las que hemos pasado a lo largo de la prueba, podemos enlazar las marchas con una velocidad encomiable gracias a su rápido cambio manual, sólo algo más lento al pasar de 5ª-6ª pero prácticamente inapreciable.
Además su dirección y suspensión situadas en un punto intermedio entre el confort y la dureza de una conducción más deportiva, ofrecen buenas sensaciones. Las suspensiones no adolecen de blandas ni ofrecen inoportunos balanceos. La frenada muy buena y contundente, de nuevo no tan radical como la que tuvimos en la prueba del DS3, pero muy apta en una conducción más sport.
Aquí el sonido del motor, circulando en marchas cortas y exprimiendo más la potencia del THP, con la capota bien guardada en el maletero, se convierte en una delicia. Los asientos deportivos nos mantendrán en nuestro sitio por mucho que tomemos las curvas de una manera más brusca. Eso sí, a las salidas de estas, con el acelerador a fondo se aprecia de manera muy ligera una lógica tendencia subviradora por el mayor peso concentrado en el tren delantero unido a la tracción.
Un tacto deportivo por los 200 cv, pero en ningún momento radical ni agresivo. Un coche para disfrutar cada kilómetro recorrido… sensaciones que podemos apreciar con cualquier otro coche gasolina de 200cv ahora magnificados por la ausencia de techo. Más apto para satisfactorios paseos que para ir crono en mano. Sus consumos en este ámbito se movió durante la prueba entorno a los 9 litros a los 100.

Conclusión: equilibrada satisfacción
Un coche equilibrado. Y puede sonar raro teniendo 200 cv provenientes de un motor gasolina. Empezando por la ciudad me sorprendió su capacidad para empezar a empujar desde por debajo de las 1800 rpm de los que podremos sacar consumos más contenidos además de una suave conducción sin apenas sonido.
En autovía llegamos a consumos de 6’9 litros a los 100 contando con un enorme confort de sus asientos deportivos… calefactables con aireador… y un buen climatizador bizona. Hasta los 135 Km/h no notaremos una conducción incómoda conduciendo descapotados, por lo que circulando a velocidades legales sólo entrarán pequeños ruidos aerodinámicos que con las ventanillas levantadas y el equipo de sonido JBL amortiguaremos a la perfección. Su espacio es la mayor limitación. Las cuatro plazas son amplias, pero su maletero es justo para un viaje largo para llevar el equipaje de estas cuatro personas. Cerrando la capota y ajustando el equipaje 4 personas pueden viajar sin ir incómodos.
En carretera el equilibrio vuelve a ser su mayor cualidad… 200 CV le dan el punto prestacional mientras que la relación de su cambio, su suspensión intermedia y el tacto de sus pedales y dirección harán que busquemos una conducción alegre, pero tomándonos la conducción de una manera más relajada, disfrutando del paisaje del tramo y del sonido del motor thp.
Una de las opciones más satisfactorias dentro del mercado de los CC. Motor prestacional, plazas amplias, acabado interior de primera y con la posibilidad de contar con dos coches: el 308 coupé y el descapotable.
Prestaciones:
Velocidad máxima (km/h): 240 km/h
Aceleración 0-100 km/h (s): 8’3
Consumo urbano (l/100 km): 9’3
Consumo extraurbano (l/100 km): 5’6
Consumo medio (l/100 km): 7’0
Emisiones CO2 (gr/km): 162
Peso (kg): 1.535
Tipo de combustible: Gasolina
Depósito de combustible (l): 60
Cilindrada (cm3): 1598
Potencia máxima (CV/rpm): 200/5500
Par máximo (Nm/rpm): 275/1700
Volumen del maletero (l): 226/465
Frenos delanteros: Discos ventilado
Frenos traseros: Discos











