Un estudio afirma que el consumo de carburante no varía entre las gasolinas de distinto octanaje
Publicado el 30. jun, 2011 por Gerar García bajo Técnica
Probablemente más de una vez hayas escuchado a algún familiar o conocido afirmar con rotundidad que desde que utiliza gasolina de 98 octanos o gasóleo especial el depósito le dura bastantes kilómetros más, y hayas caído en la conclusión de mecánico de bar de que con un mayor octanaje la gasolina da como resultado mayor rendimiento.
Cabe tener presente que en un motor a combustión, el rendimiento en términos de número de kilómetros que es posible recorrer por cada litro de combustible, no tiene ninguna relación positiva con el Número de Octanos. En otras palabras, no existe una relación directa entre octanaje y rendimiento que permita afirmar que a mayor octanaje se obtendrá un mayor rendimiento. En relación con el octanaje, el máximo y el óptimo rendimiento se logra justo con el octanaje preciso. Es decir, si bien un menor octanaje que el requerido puede generar un menor rendimiento (por causa de una eventual combustión desorganizada motivada por una detonación), un mayor octanaje que el requerido no contribuirá a un rendimiento superior.
Además, hay que tener en cuenta que es la relación de compresión la que determina el “aprovechamiento” que el motor hace del caldo: Cuanto mayor sea la relación de compresión, mayor debe ser el índice de octanaje y mayor será el rendimiente que se obtiene del combustible; es decir, un mayor porcentaje de la energía se transforma en energía mecánica, en lugar de calorífica.
Todo esto ha sido ratificado por un equipo de investigadores del Centro de Investigación Técnica de Finlandia (VTT), quienes han comprobado que no existe apenas diferencia entre los tipos comerciales de gasolina 95E10 y 98E5 por lo que se refiere al consumo en condiciones de conducción normales.
El estudio, financiado en parte por la iniciativa TRANSECO (TransEco-tutkimusohjelma o en cristiano, Programa de investigación sobre la eficiencia energética en el transporte por carretera), ha recibido tres millones de euros para su puesta en marcha. Este programa tiene como objetivo optimizar el aprovechamiento de la energía en el tráfico rodado, desarrollar tecnologías que reduzcan las emisiones y convertir los resultados de las labores de desarrollo en aplicaciones comerciales.
En él, los investigadores utilizaron la estación de servicio de Otaniemi Neste, en Espoo, y seis coches usados de distintas marcas para realizar varias pruebas de conducción en condiciones de laboratorio. Todos los coches utilizados se fabricaron entre 1999 y 2010 y, según las indicaciones de los fabricantes, sus motores eran compatibles con combustible E10. El Laboratorio de Aduanas Finlandés fijó los contenidos de etanol de las distintas partidas de combustible para asegurarse de que dichos contenidos cumpliesen las especificaciones establecidas para el estudio, concretamente de 4,7% para la gasolina E5 y de 9,4% para la E10.
“El objetivo de este estudio era poner de relieve la manera más recomendable de medir el consumo de combustible para obtener resultados comparables”, apuntó el científico en jefe del VTT Juhani Laurikko.” Medir con precisión dicho consumo no es tan fácil como puede parecer, porque aparte del propio combustible influyen varios otros factores. Pero en condiciones de laboratorio se puede eliminar la influencia de estos.”
El equipo científico señaló que la mayoría de la gente cree que el consumo de combustible es muy superior cuando se usa gasolina 95E10 que cuando se usa su predecesora la 95E o la 98E5 que está actualmente a disposición de los consumidores, pero según los cálculos del VTT, los automóviles utilizados consumieron de media 10,30 litros de 95E10 y 10,23 litros de 98E5 por cada 100 km, mostrando una diferencia de 0,07 litros de media a favor de la 98E5. Por consiguiente, el uso de la gasolina 95E10 incrementa el consumo un 0,7% al poseer un contenido más elevado de etanol.
Una vez normalizados los resultados de las mediciones en cada uno de los ensayos realizados y tener en cuenta la ligera dispersión observada en el trabajo realizado durante el ciclo de conducción, los investigadores obtuvieron una diferencia total mayor del 1,0%, lo cual es, en términos de la vida cotidiana, una diferencia en el bolsillo prácticamente insignificante.
También hallaron que el poder calorífico basado en la composición aproximada del combustible era un 1,1% favorable a la E5, lo que coincide con la diferencia del 1,0% observada en el consumo. Los investigadores opinan que el poder calorífico del combustible (es decir, el contenido energético por unidad de volumen o masa) es determinante en el consumo de combustible.
Además, utilizar una gasolina de mayor octanaje al recomendado (o del que precise la relación de compresión) también es perjudicial para el medio ambiente, ya que el contenido de compuestos químicos perjudiciales en los gases de escape es superior al de utilizar el octanaje correcto.
¿Y tu? Tras saber esto, ¿seguirás repostando gasolina 98 o diésel especial aún a sabiendas de que lo único que consigues es la sugestión de creer que cunde más que la 95 o ya te habías pasado a la 95 para no dejarte un ojo cada vez que vas a repostar?











