Prueba: Subaru Outback Boxer 2.0D 150 CV Limited (2/2)
Publicado el 28. may, 2011 por M. Herraiz bajo Pruebas
Tras analizar el aspecto exterior del Subaru Outback y conocer su interior, toca poner su motor bóxer diésel en marcha y comenzar con la prueba dinámica. Para esta prueba recurrí a las mismas carreteras, pistas, y núcleos urbanos en los que probé el Forester para que las condiciones del firme, las dimensiones de las calles o las curvas de las carretas elegidas no condicionasen en ningún momento la prueba… ¡Allá vamos!
¿Cómo se comporta el Outback en ciudad?
Arrancamos, sacamos el Outback del garaje y comenzamos los primeros kilómetros de la prueba en ciudad. Salimos ya con la idea que ya transmití en la prueba del Forester… no es un utilitario, no es un compacto, no vamos a movernos en su terreno ideal por dimensiones…pero teniendo eso en mente veamos cómo se desenvuelve.
Tenemos un coche largo…4’77 metros y ancho, 1’82 metros y por tanto no se sentirá muy cómodo al pasar por calles estrechas del centro. Los retrovisores son de dimensiones grandes también, pero en esta ocasión tenemos botón de plegado automático a diferencia de en el Forester que en un momento dado podemos plegarlos para pasar por calles extremadamente estrechas y hará más cómodo (y nos dejará más tranquilos) al aparcar y presionar un botón para dejarlos cerrados.
Dejando las calles estrechas a un lado y manteniéndonos por avenidas y calles de dimensiones ‘’normales’’, el Subaru Outback mantiene la comodidad de la que ya hablábamos en el análisis de su interior. Sus asientos ahora de cuero son algo más duros, pero siguen siendo igual de cómodos para el día a día en la ciudad. Su excelente climatizador, que también mencioné en la anterior prueba, cumplirá con sobresaliente su función nada más arrancar y ayuda a hacer más cómoda la circulación en poblado.
Encontramos una dirección muy buena, es uno de los puntos que más me siguen gustando, con un tacto cómodo y de buenas reacciones, tan importante es que se desenvuelva bien en carreteras secundarias como en ciudad y en esta ocasión cumple muy bien en los dos terrenos con un radio de giro amplio para su tamaño.
Otro de los aspectos más agradables que he encontrado en su conducción urbana ha sido su cambio. Se puede decir que es destacable sea cual sea el ámbito tal y como pasa con su dirección. Tacto blando y cómodo, cambios rápidos y cortos…una excelente caja de cambios tanto en autovía, como en ciudad o carretera secundaria. Una primera marcha contundente que da paso a una segunda y tercera cortas pero escalonadas llegando a cuarta, quinta y sexta con desarrollos muy largos ideales para reducir consumos y para nuestro paso por autovía.
Circulando notaremos una mayor altura y visión del tráfico, pero no algo tan notorio como en el Forester que se acerca más en todos los sentidos al término todocamino que al de turismo elevado de este Outback.
En su suspensión he notado un tarado más blando pero nada que destaque demasiado por encima de la del Forester. Siguen siendo apreciables y molestos los badenes y resaltos pero se notan algo menos en el habitáculo.
En su uso diario agradeceremos sus huecos y espacios para dejar objetos de forma accesible para el conductor, cerrados en su mayoría como ya hemos podido ver en la primera parte de la prueba y muy bien integrados en el conjunto interior y que son realmente prácticos a la hora de dejar el teléfono móvil, llaves…
En cuanto a su consumo en ciudad queda algo penalizado con cifras por encima de los 8 litros a los 100, contando con que he usado el climatizador y con que tenemos cuatro ruedas motrices.
Como pega, teniendo en cuenta sus dimensiones y que es un vehículo menos Offroad que el Forester y por lo que se le presupone un mayor tránsito en ciudad, en el Outback echo de menos un sensor de aparcamiento, que tenemos como opcional además de que su tamaño nos condicionará bastante a la hora de aparcar y será preferible, si estamos en pleno centro, buscar un parking.
En autovía… ¡Kilómetros y más kilómetros!
Es un coche hecho para devorar kilómetros. Como ya dije en la prueba del Forester esta es su mayor virtud. Es muy cómodo para trayectos largos con un enorme interior que hace que cinco adultos viajen sin problemas de espacio y con una insonorización realmente buena. El motor bóxer diésel no se hace notar en el habitáculo, ni vibraciones ni ruido.
Además a diferencia de con el Forester los ruidos aerodinámicos son menos apreciables y el ruido de rodadura se convertirá en el mayor sonido que escucharemos.
Su suspensión que en otros entornos no se muestra como la más apta, en autovía se vuelve cómoda e invita, junto a su control de crucero, a recorrer largas distancias. En este sentido ayuda bastante a mejorar los consumos dicho control, en mi caso marqué cifras de en torno a 6/100km circulando a cifras legales, consumos también favorecidos por su caja de cambios, que como veíamos en ciudad posee unas primeras marchas rápidas… pero también unos desarrollos largos que estiran desde la cuarta marcha en adelante a partir de las 1800 rpm y que tardan en subir por encima de las 2500 lo que hace que rodemos entre 110km/H y 120km/h a unas 2000 rpm pero teniendo empuje si se lo pedimos desde este rango.
La comodidad de este Subaru se convierte junto a la suavidad de comportamiento de su motor bóxer en las más apropiadas características para este ámbito, convirtiéndolo en un viajero de primera, sin duda, esta es su cualidad más destacable y el lugar donde el Outback agradará más.
Carreteras secundarias: bajemos el ritmo y disfrutemos de su comodidad
Del mismo modo que en ciudad teníamos que tener presente que no nos encontrábamos ante un utilitario ni un compacto , aquí tenemos que tener presente que no estamos ante un coche ratonero, ni un GTI ni un coche tramero, con esto en mente, salimos de la autovía y nos metemos de lleno en el tramo de carretera secundaria donde ya probamos el Forester.
Son más de 1600 kg, 4’8 m y con una suspensión que acusa de rebotes en ciudad pero que se muestra blanda…en principio todo pinta a que no se va a desenvolver a la perfección por curvas reviradas, curvas rápidas enlazadas o cualquier acción que requiera agilidad.
Y en gran parte es así… no sorprende, es un coche por el que viajaremos sin igual por autovía e iremos muy cómodos por carreteras secundarias, pero no podemos buscarle las cosquillas a un coche de estas características en curvas cerradas. Tuve la oportunidad de probarlo tanto con lluvia como sin ella, en el primer caso, con el firme mojado y el control de tracción desactivado, no fue difícil hacer que el culo del coche quisiera adelantarme, perdí tracción y encontré los límites, pero tan pronto lo pierdes, con un golpe de gas y control sobre la dirección, el empuje del bóxer y su genial tracción a las cuatro ruedas se ponen en funcionamiento y colocan al Outback en su sitio.
Levantando un poco el pie y afrontando las curvas y este tramo secundario de forma adaptada al coche en el que circulamos, disfrutamos a la perfección de su comodidad y de las vistas y únicamente podemos encontrarle alguna pega en su suspensión por blanda para este ámbito y si nos pesa algo el pie, por lo demás el Outback nos deparará buenos fines de semana ruteros.
Offroad: circularemos sin problema entre nieve y barro
Entramos en la tierra, no tiene una imagen muy campera este Subaru, pero no nos podemos olvidar de su estupenda tracción y de sus antepasados más duros, con reductora y con cualidades que en apariencia parecen superiores a este Outback fuera del asfalto que aún mantiene en parte en su ADN.
El sitio elegido no es una gran trialera, es más bien una pista de tierra rápida, con gravilla suelta y desniveles que harán trabajar bien a su tracción. Pruebo en primer lugar a rodar rápido entre las curvas con gravilla y el resultado es similar al vivido en la carretera secundaria con agua… perdemos cierta tracción pero que recuperamos con la misma velocidad que en asfalto: golpe de acelerador, pequeño contravolanteo y la tracción a las cuatro ruedas se hace más que patente, el Outback comienza a traccionar y enseguida le tendremos en el buen camino, de nuevo su tracción se muestra excepcional.
Sin ser un todoterreno tradicional, ni tampoco un SUV demasiado orientado al campo, el Outback se defiende bien en este terreno, puede llegar a sorprender incluso, sobre todo porque viendo su exterior no se nos antoja como un gran todoterreno, pero su tracción es genial, además de contar con cierta altura extra respecto a un turismo que nos ayudará a sobrepasar zonas de resalto.
Conclusión: Un coche equilibrado con mayores miras hacía el asfalto
En definitiva, estamos ante un coche muy equilibrado. Esto es algo que ya pudimos ver en el Forester y que en el Outback continúa bastante presente este concepto. Excelente para viajar por su comodidad, su capacidad interior y de carga y sus consumos en autovía. Un magnífico motor que a pesar de que sus 150cv para 1600 Kg puedan parecer pocos empujan a la perfección y no se resienten en ningún momento con una sonoridad muy buena y que apenas llega al habitáculo y sin vibraciones. Una caja de cambios muy buena, rápida, cómoda un tacto de embrague blando pero con un recorrido algo largo y una dirección igual de buena, también muy cómoda pero sin transmitir la sensación de flotación de algunos coches actuales, con un amplio radio de giro.
En campo encontraremos un Outback que se defiende, que afrontará caminos abruptos gracias a su buena tracción y que nos hará tener el control en todo momento a pesar de las pérdidas que podamos tener es fácil de recuperar y de volver a encaminarlo. Su altura al suelo superior a la de un turismo nos ayudará a enfrentarnos a estos caminos sin tener que preocuparnos tanto, mientras que en ciudad su tamaño le penaliza. Seguimos contando con un coche comodísimo pero que no se desenvolverá con la misma soltura que un utilitario por los núcleos urbanos, sus 4’7 metros son los que más le penalizan en este terreno.
Equilibrado al igual que el Forester pero con mayores miras hacía la comodidad en su interior y el asfalto, un interior más vistoso y más comodidades electrónicas, pero que nos permitirá circular seguros frente a condiciones climatológicas adversas o meternos de lleno en terrenos donde con un turismo no pasaríamos.
A favor
- Motor
- Caja de cambios
- Dirección
- Tracción
- Interior más vistoso
- Conjunto equilibrado
En contra
- Suspensión blanda
- Plástico duro en algunas partes de su interior
- Cualidades menos offroad que sus antepasados
Prestaciones
- Velocidad máxima (km/h): 195
Aceleración 0-100 km/h (s): 9,7
Consumo urbano (l/100 km): 7,7
Consumo extraurbano (l/100 km): 5,6
Consumo medio (l/100 km): 6,4
Emisiones CO2 (gr/km): 167
Peso (kg): 1646
Tipo de combustible: gasoil
Depósito de combustible (l): 65
Cilindrada (cm3): 1998
Potencia máxima (CV/rpm): 150/3600
Par máximo (Nm/rpm): 350/1800-2400
Volumen del maletero (l): 526
Frenos delanteros: discos ventilados
Frenos traseros: discos











